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Trastorno de la Articulación temporomandibular, ¿qué es?

Articulación temporomandibular

En el complejo mecanismo de nuestra anatomía, la Articulación Temporomandibular (ATM) es como una bisagra fundamental, actuando como el punto de conexión entre la mandíbula y la parte lateral de la cabeza. ¿Cuándo hablamos de trastornos de la articulación temporomandibular (ATM)?

Cuando la ATM opera en armonía, su función trasciende la mera acción mecánica; posibilita el habla fluida, la masticación sin esfuerzo y hasta el simple acto de bostezar. Esta articulación, aparentemente modesta, se revela como una pieza maestra en el tejido de nuestras actividades diarias. Sin embargo, detrás de esta aparente simplicidad se esconde una complejidad estructural, donde cada articulación se compone meticulosamente de un conjunto diverso de elementos: desde discos cartilaginosos y músculos, hasta ligamentos, vasos sanguíneos, nervios y, por supuesto, los dientes.

No obstante, cuando esta armonía se ve interrumpida y la ATM se desvía de su funcionamiento óptimo, se abren las puertas a trastornos potencialmente molestos y dolorosos. Te contamos todo sobre el trastorno de articulación temporomandibular (ATM) en este artículo ¡sigue leyendo!

¿Qué es la articulación temporomandibular (ATM)?

La Articulación Temporomandibular (ATM) es una estructura anatómica esencial en el sistema estomatognático, que se encarga de facilitar los movimientos necesarios para la función básica de hablar, masticar y tragar. Esta articulación, ubicada bilateralmente justo en frente de los oídos, sirve como una bisagra deslizante que conecta la mandíbula con la parte lateral de la cabeza.

La ATM no es una única articulación, sino un conjunto complejo que involucra dos articulaciones gemelas, una en cada lado de la cabeza, trabajando coordinadamente. Esta estructura se compone de diversos elementos, incluyendo un disco cartilaginoso que amortigua los movimientos, músculos que facilitan la masticación, ligamentos que proporcionan estabilidad, así como vasos sanguíneos y nervios que nutren y transmiten información sensorial desde y hacia la articulación.

Cuando la ATM funciona correctamente, permite una amplia gama de movimientos de la mandíbula, contribuyendo a las actividades cotidianas de manera imperceptible. Sin embargo, cuando se ve afectada por disfunciones o trastornos, pueden surgir síntomas dolorosos y limitaciones en la movilidad, impactando directamente en la calidad de vida del individuo. En resumen, la ATM se erige como un componente vital para la funcionalidad oral y la comodidad en las actividades diarias.

Causas de los trastornos articulación temporomandibular (ATM)

Los trastornos de la Articulación Temporomandibular (ATM) pueden derivar de una amplia gama de causas, muchas de las cuales son multifactoriales y, en ocasiones, difíciles de identificar con precisión. Estos trastornos pueden manifestarse a través de dolor, limitaciones en la movilidad mandibular y otros síntomas asociados. A continuación, se exploran diversas causas que contribuyen al desarrollo de los trastornos de la ATM:

  • Desórdenes congénitos y del desarrollo: alasias, hipoplasia e hiperlasia pueden originarse desde el nacimiento, dando lugar a malformaciones estructurales que afectan la funcionalidad de la ATM.
  • Maloclusiones: alteraciones en el equilibrio de la oclusión pueden impactar el cartílago de la ATM, provocando problemas musculares, dolores de cabeza y, a largo plazo, disfunciones mandibulares.
  • Desarreglo del complejo cóndilo-disco: alteraciones anatómicas, condilares y desplazamiento anterior del disco pueden afectar la mecánica de la articulación, llevando a disfunciones y molestias.
  • Enfermedades metabólicas e infecciones: factores como enfermedades metabólicas e infecciones pueden contribuir al desarrollo de trastornos de la ATM, afectando la salud de los tejidos articulares.
  • Subluxación condilar: una dislocación condilar, vinculada a la laxitud y debilidad de los ligamentos, puede ser provocada por una apertura bucal excesiva y prolongada, generando dolor y dificultad para cerrar la boca.
  • Patologías neurológicas y desórdenes musculares: problemas neurológicos y desórdenes musculares, como dolor miofascial, miositis y espasmos, pueden contribuir a la aparición de síntomas en la ATM.
  • Pérdidas dentales: la pérdida de piezas dentales puede afectar la estructura ósea maxilofacial, dando lugar a problemas articulares a largo plazo.
  • Traumatismos y neoplasias: traumatismos, fracturas y neoplasias pueden generar daños directos en la articulación temporomandibular.
  • Osteoartritis y adherencias disco-condilar: condiciones como la osteoartritis y las adherencias disco-condilar pueden influir en la función normal de la ATM.
  • Anquilosis: la anquilosis, caracterizada por la pérdida de movimiento articular, puede resultar de lesiones, infecciones o condiciones congénitas.
  • Sobrecarga física, estrés y depresión: la sobrecarga física, así como el estrés y la depresión, pueden tener efectos físicos en las estructuras alrededor de la articulación, desencadenando el bruxismo (rechinamiento de dientes).
  • Desórdenes inflamatorios: desórdenes inflamatorios como la capsulitis y sinovitis pueden afectar la salud de la articulación temporomandibular.

Síntomas de los trastornos  articulación temporomandibular (ATM)

Los trastornos de la Articulación Temporomandibular (ATM) pueden manifestarse a través de una variedad de síntomas, reflejando la complejidad y diversidad de estas disfunciones. Estos síntomas pueden afectar tanto la articulación como los músculos circundantes, y pueden incluir:

  • Dolor en la cara, mandíbula o cuello
  • Dolor alrededor, delante o en la oreja
  • Dolor en ambos lados de la cabeza
  • Dolor en un lado de la cabeza, activado al apretar los dientes
  • Dolor en los músculos y/o articulación de la mandíbula
  • Movimiento limitado o bloqueo de la mandíbula
  • Rigidez en los músculos de la mandíbula
  • Dificultad o molestias para masticar
  • Un cambio en la forma en que los dientes encajan entre sí
  • Espasmos musculares alrededor de la mandíbula

Además, los trastornos de la ATM pueden presentar signos audibles, como chasquidos o una sensación chirriante al abrir la boca o al masticar

Es importante destacar que, si bien estos son indicativos de la disfunción, la necesidad de tratamiento específico puede depender de la presencia de dolor o limitación de movimiento. La complejidad de los síntomas resalta la importancia de una evaluación profesional para determinar el enfoque adecuado en cada caso.

Tratamientos para los trastornos articulación temporomandibular (ATM)

Los trastornos de la Articulación Temporomandibular (ATM) abren un abanico de opciones de tratamiento, que varían desde enfoques conservadores hasta intervenciones quirúrgicas, dependiendo de la gravedad de la condición y la evaluación individual del paciente por parte del odontólogo. A continuación, se exploran diferentes modalidades de tratamiento:

Tratamientos conservadores 

  • Férulas de estabilización: estos dispositivos tienen la función de desprogramar la articulación, modificando la estimulación sensorial y reduciendo la actividad muscular constante en la mandíbula, aliviando así el dolor asociado.
  • Fisioterapia: técnicas de fisioterapia, cuando se aplican en conjunto con el tratamiento odontológico, pueden mejorar la calidad de vida de los pacientes. Los ejercicios específicos y la terapia manual pueden ayudar a reducir la tensión muscular y mejorar la movilidad.

Tratamientos quirúrgicos

  • Artrocentesis: se realiza un lavado articular utilizando dos agujas intra-articulares. Este procedimiento tiene como objetivo eliminar partículas microscópicas y, posteriormente, inyectar una solución para lubricar la articulación y reducir la inflamación.
  • Artroscopia: mediante la introducción de un artroscopio (cámara intra-articular), el cirujano puede examinar la articulación, eliminar tejido inflamatorio y realizar manipulaciones estructurales mínimamente invasivas para mejorar la función.
  • Reemplazo de articulaciones: en casos de gran incapacidad funcional y cuando las medidas conservadoras no proporcionan alivio, se puede considerar el reemplazo de la articulación con una prótesis artificial. Este procedimiento busca restaurar la función normal y reducir el dolor.
  • Cirugía abierta: en situaciones donde se detecta la presencia de un tumor en la articulación, la cirugía abierta puede ser necesaria. Este enfoque permite al especialista acceder al interior de la articulación para extirpar el tejido dañado y abordar problemas específicos.

Es importante destacar que el tratamiento recomendado dependerá de la evaluación individual de cada paciente por parte del odontólogo. 

En muchos casos, los síntomas pueden mejorar con prácticas simples como ingerir alimentos blandos, aplicar hielo y, en algunos casos, medicamentos analgésicos. La clave radica en determinar el enfoque más adecuado para abordar la causa subyacente de la disfunción temporomandibular y mejorar la calidad de vida del paciente.